Atienden ‘edecanes’ a legislador del PRI

Publicado en el periódico Metro en mayo de 2003

Revela investigación de Grupo REFORMA que a través de anuncios en periódicos y de agencias de modelos los colaboradores de Gutiérrez de la Torre integraron la red de “edecanes”

Por Redacción/El Norte
Distrito Federal, México.- Desde las oficinas del Movimiento Territorial del PRI capitalino, el Diputado local y dirigente de esa organización, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, integró un grupo de 20 “edecanes” para su atención personal, pública y privada.

Josefina Esperanza Delgadillo Smith, coordinadora administrativa del Movimiento, es quien enrola a las “edecanes”, bajo una advertencia.

“Tienen que acompañarlo algunas veces a sus compromisos personales. No lo tomen como trabajo, más bien es para convivir. Se toman la copa, no se trata de que se pongan borrachas”, explica Delgadillo a las aspirantes.

La investigación de Grupo REFORMA comprobó que, a través de anuncios en periódicos y de agencias de modelos, los colaboradores de Gutiérrez de la Torre integraron la red de “edecanes”.

El número telefónico que aparece en un anuncio de periódico pertenece al Movimiento Territorial priísta, donde la secretaria Marlén García agenda el casting para las interesadas.

Delgadillo ofrece a las jóvenes un sueldo base de 8 mil pesos mensuales, pero aclara que, si muestran disposición y aceptan atender al Diputado fuera del horario de trabajo o pasar la noche con él, pueden ganar hasta 14 mil pesos.

Ex “edecanes” entrevistadas confirmaron que para obtener mejor sueldo tienen que pasar la noche con el Diputado.

Una de las desertoras relató que la primera vez que lo acompañó a un bar, primero con insinuaciones y después de forma directa, el Diputado le propuso ir a su casa y tener relaciones sexuales.

“Ay, no te hagas del rogar, ¿no te quieres ganar 4 mil pesos extra?”, le dijo.

Susana, otra ex “edecán”, reveló que si la joven se niega a acompañar al Diputado, al día siguiente es despedida.

“Las compañeras que tenían tiempo nos dijeron que no es a fuerza, porque si no quieres ir, no te obligan; pero al otro día te corren y ya no te pagan los días que trabajaste”.

‘Es legal contratar a jóvenes’

“Las edecanes no nada más son para el café, son para distribuir propaganda, panfletos… es de mujeres y de hombres y no es un trabajo ilegal”.

Así define el Diputado local priísta Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre el trabajo que realizan las más de 20 edecanes en el Movimiento Territorial del PRI-DF, que él dirige.

Una investigación de Grupo REFORMA demuestra que las edecanes que contratan son para uso exclusivo del legislador, a quien no sólo hay que servirle café o agua, sino hacerle compañía nocturna.

Entrevistado sobre la contratación de mujeres jóvenes, el legislador afirma que tener edecanes es común.

“En el PRI nacional hay edecanes, como en el PRI del DF o el PAN (son empleadas) para los eventos de los partidos políticos, es una de las áreas que tiene el Movimiento Territorial”, señala.

Asegura que sus contrataciones no están fuera de la ley y confirma que para contratarlas hay una coordinadora, Josefina Esperanza Delgadillo Smith, que va a las agencias de modelos y se arregla con ellas.

“Ella las elige como pasa en cualquier empresa. Si tú vas a la Pepsi, vas a ver edecanes, si tú vas a la Presidencia de la República vas a ver edecanes y también sería bueno que les preguntaras a ellos cómo las eligen.

“La coordinadora administrativa es Esperanza y ella hace una serie de contrataciones que no están fuera de la ley. Si trabajar como edecán fuera ilegal, bueno, entonces sí lo tendría yo que considerar”, enfatiza el Diputado.

Gutiérrez de la Torre agrega que Delgadillo Smith recaba de las agencias las referencias de las aspirantes, y adelanta que están por reclutar a 400 brigadistas que irán a las calles a hacer propaganda, aunque a veces serán enviadas a eventos.

Cada una de las 20 edecanes tiene un sueldo mensual de 8 mil pesos, que representaría para el legislador un gasto de 160 mil pesos.

Sin embargo, si Gutiérrez de la Torre no tiene quejas de su comportamiento y ellas muestran disposición, el sueldo de cada edecán podría llegar a ser de 14 mil pesos mensuales lo que representaría un gasto de 280 mil pesos al mes.

En la Asamblea Legislativa del DF Gutiérrez de la Torre percibe ingresos mensuales superiores a 60 mil pesos y en el PRI tiene un sueldo mensual de 25 mil pesos como Coordinador del Movimiento Territorial.

Testimonio: ‘Me dijo, después te puede gustar’

Trabajó 48 horas como edecán de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre y renunció cuando se enteró lo que tenía que hacer para superar los 8 mil pesos mensuales que le habían ofrecido como sueldo.

“Me iban a pagar 4 mil pesos a la quincena y si nos portábamos bien y si el diputado no se quejaba nos iban a dar otros dos mil pesos más”, recuerda Yolanda, una joven a la que se le cambió el nombre por razones de seguridad.

Habían pasado unas horas de que el propio legislador le diera el visto bueno en sus oficinas del Movimiento Territorial del PRI-DF cuando le avisaron que tenía “guardia nocturna” en el restaurante bar La Vitrola.

“Empezamos a tomar, porque si veía que no tomábamos se enojaba (…). Yo les pedía nada más refresco y el Diputado les decía que no, que me sirvieran otra igual, que siguiera tomando”, relata la ex edecán de 18 años de edad.

Ese día Yolanda iba con otra compañera con quien el trato era de mayor confianza, incluso Gutiérrez de la Torre le hablaba con palabras altisonantes.

“Yo me quería ir, mi plan era agarrar y discretamente irme al baño y salirme, tomar un taxi, pero no podía porque Christian (Vargas) se paraba y si iba al baño mandaba otra persona”.
La última vez que esa noche fue al baño, Cuauhtémoc Gutiérrez interceptó a Yolanda.

“Me preguntó que qué tenía yo, que no me preocupara, que ya en un rato más nos íbamos a ir.

“Me dijo que si supuestamente iba a su casa me iba a ganar 4 mil pesos más”, cuenta Yolanda.

Primero con insinuaciones y luego de manera directa, el Diputado le propuso ir a su casa y tener relaciones sexuales, pero se negó.

“Me dijo que no me preocupara, porque la próxima vez iba a ser yo (la que fuera a su casa) y que le preguntara a mi compañera, con la que fui acompañada ese día (al bar), que le preguntara a ella, que ya me iba a ir acostumbrando y que al cabo del tiempo a lo mejor y me iba a gustar (ir a su casa)”.

Al día siguiente Yolanda renunció, de los dos días que trabajó como edecán no recibió ninguna retribución.

‘Si No Te Corren’

El mismo caso vivió Susana, una joven a la que también se le cambió el nombre para preservar su identidad.

“Cuando preguntas te dicen que a los dos meses si les gusta cómo has trabajado te contratan, que mientras no te van a pagar nada y la licenciada (Esperanza Delgadillo Smith) nos dijo que a nosotras nos pagaban a través del PRI”, cuenta.

Susana renunció al conocer la experiencia de su amiga Yolanda. Ahora, la ex edecán recuerda que otras de sus compañeras saben de qué se trata el trabajo.

“Las compañeras que tenían tiempo nos dijeron que no es a fuerza, porque si no quieres ir no te obligan, pero al otro día te corren y ya no te pagan los días que trabajaste.

“Desde un principio nos debieron decir: ‘les vamos a pagar tanto, pero te tienes que acostar con éste’, y ya, tú sabes si te quedas o no”, relata.

Crónica: Una noche de copas

Al llegar la tarde, la suerte está echada. Christian Vargas, el encargado de seleccionar a la acompañante del Diputado local Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre para ese día, señala a la edecán Lizette y a una de las chicas nuevas.

Ambas saben que el día de trabajo se prolongará hasta pasada la media noche, pues les tocó “guardia”.

A las 19:00 horas en punto, del edificio sede del Movimiento Territorial del Partido Revolucionario Institucional del DF, en Puente de Alvarado 60, comienzan a salir las edecanes en parejas o grupos de tres.

Adentro, Christian Vargas, reconocido por las edecanes como el que lleva el control de las salidas con el Diputado, apresura a Lizette y a la nueva, pues Gutiérrez de la Torre ya se adelantó.

Las edecanes, llegarán después a La Vitrola de Villa Coapa en un taxi de sitio que los colaboradores de Gutiérrez de la Torre se encargarán de pagar.

Lizette viste pantalón entallado, a la cadera, y una blusa roja ombliguera. Tiene cabello largo, suelto, teñido.

La nueva es delgada, morena y viste ropa entallada en color negro.

En La Vitrola, Gutiérrez de la Torre es bien conocido.

A su llegada todos quieren saludarlo; el capitán de meseros lo atiende personalmente, un mesero lleva de inmediato las bebidas: una botella de ron y otra de tequila Centenario.

La cabecera de la mesa es para el legislador. Cuatro hombres más, incluyendo a Christian, lo acompañan, además de sus dos edecanes.

Esa noche el lugar es poco concurrido, pero el hombre que subió 131 veces a la tribuna de la Asamblea Legislativa en el periodo ordinario que concluyó el 31 de abril se divierte, juega dominó y bebe.

El Diputado mueve la cabeza y los pies al ritmo de la música, pero no baila. Por momentos Lizette y la nueva, a dos asientos de su jefe, parecen aburridas, miran de un lado a otro sin decir palabras.

A través de su camisa abierta, Gutiérrez de la Torre luce una gruesa cadena de oro.

Una llamada al teléfono celular de uno de los amigos los alborota. Se paran de la mesa y Christian sale del bar mientras otro va al baño. El Diputado no se mueve.

Los asientos cercanos a él quedan libres y las edecanes aprovechan el espacio para sentarse al lado de su jefe.

El hijo de Guillermina de la Torre, actual candidata del PRI a la jefatura delegacional en Iztapalapa, se acerca a platicar al oído de Lizette.

Ambos ríen. Él le toca el cabello, acaricia su espalda, baja un poco más su mano… le sigue hablando al oído.

En un extremo de la mesa la nueva compañera disimula que los mira, no dice nada y deja que su vista se pierda entre los pasillos, como si esperara que alguno de los hombres que se levantaron regresara.

Pasada la medianoche, la nueva edecán debe partir. Christian la acompaña a la puerta y la mira irse en un taxi de sitio, su jornada ha terminado.

El Diputado y Lizette están solos en la mesa. La mano continúa en la espalda y baja con delicadeza. Sigue el beso en la boca. Ella corresponde.

Una hora después, Christian solicita la cuenta, paga y pide la camioneta del legislador. Lizette no tiene que regresar en taxi.

Acerca de Leo Agusto

Periodista mexicano en el papel de columnista político.
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