La próxima revolución será tuiteada / Antonio Martínez Velázquez

La semana pasada, en la revista The New Yorker, Malcom Gladwell escribió un provocador artículo donde argumenta que, a pesar de las bondades de las redes sociales, no puede compararse al poder de movilización que el activismo tradicional logra. En su texto, Gladwell construye su argumento a partir de las movilizaciones de los años 60 de los negros y su lucha por conseguir un lugar en las cafeterías de la época.

El punto, explica el autor, es que en las redes sociales, a pesar de la interconexión de los usuarios, éstos no tienen fuertes lazos; no estarían dispuestos a sacrificar nada más allá de un click. A diferencia del “activismo digital”, argumenta Gladwell, los movimientos tradicionales —aun siendo menos— crean lazos estrechos entre individuos y están dispuestos a perderlo todo por la causa.

En EU, inmediatamente le contestaron a Gladwell a favor y en contra. Desde The New York Times hasta la revista Wired publicaron artículos con diversos argumentos. Esta discusión se agradece, pues quienes estamos envueltos en la dinámica de redes sociales a veces perdemos la perspectiva para verlas en su dimensión de fenómenos sociales.

Esta introducción viene a cuento por lo ocurrido en el Senado. Se aprobó un punto de acuerdo para exhortar al Ejecutivo a que se retire de las negociaciones del Acuerdo Comercial Antifalsificación (ACTA). Si bien en términos formales un punto de acuerdo de esta naturaleza no es vinculatorio, es una posición política contundente. El exhorto puede o no acatarlo, pero la postura está dada y, cuando se deba aprobar el ACTA, ahí sí, con plenos efectos derivados de la obligación constitucional del Senado de ratificarlo, los senadores tendrán que ser consistentes con el precedente sentado por el voto que emitieron al aprobar este punto de acuerdo. Así también, las mesas propuestas para construir una alternativa que nos beneficie a todos deberán ser más plurales y con procesos más democráticos para borrar el fantasma de opacidad que ha dejado la negociación completa del acuerdo.

Un observador casual que no usa las redes sociales pensaría que éstas no han tenido nada que ver con la acción de los senadores, pero se equivocaría; la acción misma contesta de manera frontal a Gladwell: puede ser que la próxima revolución sí sea tuiteada. Se demostró que la producción de información a través de medios digitales, sí articulada, puede incidir de manera efectiva en la política.

Desde hace un año, la información de ACTA se ha desarrollado en el interior de la red y sus herramientas. Este movimiento ha crecido en blogs, Facebook, Twitter, etc. León Felipe Sánchez, Emilio Saldaña, Geraldine Juárez, Alejandro Pisanty, Jesús Ramírez, Jesús Robles, cada uno con acciones que, efectivamente, sólo requerían un click hicieron que un copo de nieve se convirtiera en una avalancha.

Los flujos de información generados en las redes sociales permitieron articular muchos temas en una misma causa; juntos, como inteligencia colectiva descubrimos que no se trataba sólo de internet, comprendimos que una política pública que se construye en la opacidad nos obliga a pensar más, a hacer más. De pronto comprendimos que estaba en juego la democracia, la libertad de expresión, el acceso a las medicinas, la educación de la generación que nos sucede y la economía de las familias que viven gracias a tener un internet libre.

Sin duda, hemos creado lazos fuertes, y sabemos que esto no se acerca al final, sino a un punto de partida donde, de manera abierta, horizontal y democrática, sentemos nuevas reglas en la relación de los gobernantes y los ciudadanos. Falta, sin duda, más penetración en el acceso a la red, repensar la propiedad intelectual y revalorar el valor a la intimidad y la protección de nuestros datos, replantear nuestros derechos y el papel de los gobiernos y empresas en la protección o vulneración de los mismos.

Probablemente es ingenuo pensar que la próxima revolución comenzará con un tuit, quizá Gladwell tendrá razón. Por el momento, prefiero apostar al riesgo, prefiero pensar que cambiaremos las balas por los bits.

http://www.twitter.com/antoniomarvel

Partido Pirata Mexicano

Publicado en el periódico El Universal

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Acerca de Leo Agusto

Periodista mexicano en el papel de columnista político.
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