Y si así no lo hiciere…

“Pero eso sí, mañana sí te lo hago
Pero eso sí, mañana si voy a ir, nos vemos a las 9 en punto
Pero eso sí, mañana sí te pago…”

Chava Flores

Hace ya mucho tiempo que la palabra empeñada del mexicano salió a remate en el Monte de Piedad. Si de algo tenemos fama los mexicanos es que somos muy habladores.  Ahí tenemos las promesas incumplidas de muchos candidatos a puestos de elección popular que, una vez en el poder, se olvidaron de los empleos a generar y luego culparon a la crisis que vino de fuera. También están los candidatos que prometieron reconocer los resultados de las elecciones. Pero culparon a la oligarquía, a la minoría rapaz y al innombrable de su derrota en las urnas.

El modelo se repite en todos los estratos de la sociedad. El otro día iban en el Metro de la Ciudad de México María y José. Ella trabajadora doméstica y él desempleado;  ella iba recién bañada, él estaba casi crudo, todavía pedo; ella lo regañaba y él, dada su cercanía con la cruda moral, aguantaba vara.

— Dijiste que ya no ibas a tomar, José.

— Es que el compadre…

— El compadre, el compadre… — le interrumpió ella en tono de soplamocos.

— ¿Te gastaste el dinero para los útiles de Jesús?

—No, vieja, el compadre va ir a comprarlos. Él tiene la feria.

—Ay José ¿no te digo? ¿ves las pendejadas que haces cuando te emborrachas? Hasta crees que los va a comprar— Le dijo ella con una angustia encabronada.

—Ya vieja, me cae que no vuelvo a tomar, te lo juro por esta— José hizo con la mano de la señal de la Santa Cruz y la llevo a su boca.

—¿Y si vuelves a tomar, qué?

—Pues chingo a mi madre— Sentenció José como quien pone una soga sobre el propio cuello.

Sólo así, con ese “chingo a mi madre”, María aligeró el peso de la cruz de la resaca de su marido. Durante el resto del viaje permanecieron callados y él pudo cabecear y transpirar el alcohol a gusto.

Si esta actitud fuera adoptada por nuestros gobernantes a la hora de tomar protesta de sus cargos nos ahorraríamos muchos costos en transparencia, cuenta pública y demás maquillajes en materia de rendición de cuentas.

Para nadie significa nada la sobada frase incluída en el artículo 87 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: ” Y si así no lo hiciere que la nación me lo demande”.

A la nación poco le importa lo que hacen sus hijos y hasta ahora no se ha preocupado en demandarles cosa alguna.

En cambio, si el próximo presidente de México a la hora de tomar protesta hiciera una pequeña corrección a esa errata de los tiempos y pronunciara: Y si así no lo hiciere pues chingo a mi madre. No sólo subirían sus puntos de aceptación popular sino que el pleno del Congreso de la Unión le aplaudiría de pie sin importar el color de los partidos políticos. Sería un instante de unidad nacional sin precedentes.

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Acerca de Leo Agusto

Periodista mexicano en el papel de columnista político.
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Una respuesta a Y si así no lo hiciere…

  1. David G dijo:

    Pero si somos mas que credulos e inocentes!

    A estos hijos de nadie ni aunque se mentasen la madre ellos mismos cumplirian, prefieren a chingar a su madre a dejar de robar y saquear lo mas que puedan y si pudieran le robaban los ahorros a sus santas madres!

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