La nueva refinería: ¿moneda de cambio? / Ricardo Alemán

Todo apunta a Hidalgo, al que apoya el PRI de Beltrones

Decidir por Guanajuato sería reconocer parcialidad al PAN

Los estados de Hidalgo, Oaxaca, Guanajuato y Veracruz llegaron a la recta final de una atropellada carrera por ganar la sede de la refinería que con un costo de 10 mil millones de dólares construirá el gobierno de Calderón.

Este mediodía la dirección de Pemex dará a conocer al ganador, de entre tres sedes gobernadas por el PRI: Salina Cruz, Tula y Tuxpan, y una más enclavada en una entidad gobernada por el PAN: Salamanca.

De manera oficial la paraestatal petrolera informó que la decisión sobre la sede de la nueva refinería se tomará a partir de estrictos criterios técnico-financieros, con variables de eficacia, cercanía con los centros de consumo, capacidad para detonar empleos, garantías en favor del medio ambiente y, sobre todo, el potencial para reutilizar residuos de bajo costo comercial y abundante extracción, como el combustóleo. Sin embargo, nadie puede descartar que prevalezcan los siempre socorridos criterios políticos. ¿Por qué criterios políticos? Porque el propio gobierno así lo decidió.

Y es que al convocar de última hora a un foro entre los gobiernos interesados en la refinería —para exponer las razones por las que creían tener posibilidades—, lo que en el fondo impulsó la administración de Calderón es una pasarela política. El gobierno federal intenta enviar el mensaje —con indudable renta electoral—, de que la decisión final sería “transparente”. Sin embargo, parece que conseguirá lo contrario. Pero vamos por partes.

Si nos atenemos a los criterios técnico-financieros que ha planteado la propia paraestatal, resulta que las tres localidades con posibilidades reales son, en ese orden, Salina Cruz, Oaxaca; Tula, Hidalgo, y Salamanca, en Guanajuato. ¿Por qué esas tres entidades? Por razones técnico-financieras. Las refinerías de Salina Cruz, Tula y Salamanca son las tres plantas —de las seis con que cuenta el país— que no han sido reconfiguradas. ¿Y eso qué?, podría decir un ciudadano de a pie.

Pues resulta que uno de los criterios que será determinante es la capacidad para reutilizar el combustóleo, que es un producto residual de la extracción, de bajo costo comercial, y de muy escasa demanda en México y el mundo —una vez que su principal demandante, la CFE, ya reconvirtió sus sistemas—, y que puede ser reprocesado por las plantas de Oaxaca, Hidalgo y Guanajuato.

Además de que las tres entidades cumplen con el requisito de localidad en la zona centro del país. El caso de Tuxpan, en Veracruz, no cuenta con las anteriores cualidades, pero no se descartó por su localización en un corredor industrial de fuerte crecimiento.

Está claro —por estrictas razones políticas—, que Felipe Calderón no puede decidir por la refinería en Guanajuato. El escándalo sería mayúsculo. ¿Por qué? Porque los opositores realistas lo acusarían, por lo menos, de árbitro parcial. Lo mismo podría ocurrir en el caso de Tuxpan. ¿Y ahora por qué? Elemental, porque el director de Pemex, Jesús Reyes Heroles González Garza, podría ser acusado de parcial hacia el terruño que vio nacer a su padre —el respetado Jesús Reyes Heroles—, director de Pemex entre 1964-1970.

Quedarían con vida las sedes de Salina Cruz, Oaxaca, y Tula, Hidalgo. Dos entidades gobernadas por el PRI. Cumplen con todos los requisitos técnico-financieros. Pero además se trata de entidades en donde el impacto para el desarrollo sería fundamental para paliar la pobreza ancestral. ¿Por qué decidir a favor de Oaxaca o Hidalgo?

Oaxaca lo gobierna Ulises Ruiz, uno de los alfiles de Roberto Madrazo, el mayor enemigo del grupo político del PRI de Beatriz Paredes y Enrique Peña Nieto, entre muchos otros priístas. ¿El presidente Calderón le entregará “la joya de la corona” de su gobierno a los enemigos políticos de sus aliados priístas? O el asunto debe verse en sentido contrario. ¿Qué tal entregar la refinería a los aliados de Calderón en el PRI? O la pregunta puede ser desde el otro extremo: ¿Quién hizo posible la reforma petrolera? En efecto, el PRI de Beltrones, de Paredes, Peña Nieto…

Hace un par de semanas, en el cuarto informe de Miguel Ángel Osorio Chong, convocó a Beatriz Paredes, a los jefes tricolores del Congreso; Beltrones y Gamboa; al gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto, al líder petrolero, Carlos Romero Deschamps, y a Jesús Murillo Karam… entre muchos otros priístas con capacidad de decisión. Es decir, todo el respaldo para una refinería. Todo apunta a Hidalgo.

El Universal

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Acerca de Leo Agusto

Periodista mexicano en el papel de columnista político.
Esta entrada fue publicada en Guanajuato, HIdalgo, Oaxaca, Pemex, Refinería, Veracruz. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La nueva refinería: ¿moneda de cambio? / Ricardo Alemán

  1. Pingback: Será en Tula, Hidalgo, la nueva refinería de Pemex « Información política confidencial

  2. gerardo dijo:

    ojala pusieran bolsa de trabajo para soldadores,paileros y tuberos exclusivamente para esta refineria

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