La tecnología se ha vuelto algo no opcional: Antonio Navalón

La tecnología ha transformado profundamente a la sociedad. Sin embargo, ¿estamos preparados para no ser gobernados por ella? El seminario Sociedad y tecnología, impartido por Antonio Navalón en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, busca formular respuestas para esta interrogante que permitan “la gestación de las mejores propuestas para el uso de los avances tecnológicos en el ámbito social”.

Analista autodefinido como “periodista, voyerista de la vida y vendedor de libros”, el autor del ensayo El doctor Cervantes y el doctor Quijote, ganador del Premio Nacional El Yelmo de Mambrino, dice en entrevista que “la tecnología se ha vuelto algo no opcional. Cuando uno ve la clave profunda de la lucha contra el terrorismo moderno, uno aprende grandes lecciones. Los árabes terroristas, los que han puesto nuestro mundo de rodillas, descubrieron que el mundo se había armado hasta los dientes para tratar de saber lo que sabemos, siempre que lo hagamos por teléfono o por mail, pero que el mundo había perdido la posibilidad de saber que las comunicaciones directas, el mensaje de las palomas, lo que era la clave de la comunicación antigua, era algo para lo que el mundo no estaba preparado”.

La opción para vivir sin ser un esclavo de la nueva era tecnológica, afirma el creador del proyecto cultural Tijuana, la tercera nación, es “que como postura individual supongo que uno puede hacerlo, pero no como postura colectiva. Además, los modelos que no viven pendientes de la tecnología, y que ya son más esclavos que dueños de ella, nos devuelven al medioevo. Es una alternativa endemoniada. Le guste a uno o no, dependemos demasiado de la tecnología y, ante lo inevitable, mejor aprender a no caerse, mejor saber qué punto de apoyo le permite a uno caminar al borde del precipicio, mejor tratar de no ser un objeto inanimado en una realidad que te desborda.

¿Qué se aborda en el seminario?

Partimos de un principio elemental: tenemos que aprender a vivir de verdad en una situación de familiaridad no hostil con la tecnología. Sobre todo, hay que aprender a incorporarla en régimen de dependencia de nosotros, no nosotros de ella. La penetración de la tecnología ha sido tan grande, tan masiva y tan definitiva, que nos ha impedido reconocer nuestro lugar dentro del propio universo nuevo. Lo que hacemos en el seminario es tratar de vivir a la búsqueda del control sobre la oportunidad tecnológica, que no nos desborde ni psicológica ni físicamente.

La realidad cambia muy rápido

Hay realidades nuevas que inmediatamente pueden producir fenómenos únicos. Por ejemplo, si no aprendemos a desarrollar un nuevo concepto del derecho de la propiedad intelectual a partir del universo que crea la opción tecnológica, nos podemos encontrar con que la gran piratería no sea sobre el producto de nuestra mente, que son los libros, las películas y los discos, sino que lo sea sobre nuestras propias ideas. Hay demasiadas preguntas que exigen una formulación moderna, que comienzan cuando se atraviesa el umbral de lo pasivo a lo activo.

La tecnología involucra también nuevos problemas…

Claro. Por ejemplo, ¿quién va a entender a nuestros hijos, productos de un confesionario personal que es como el espejo de Alicia en el país de las maravillas del que no entendemos nada? Es usual tener limitación sobre el entendimiento del mundo de los hijos, es muy inusual no entender nada, ni siquiera el lenguaje de nuestros hijos. Y eso también lo está haciendo la nueva tecnología. Se están creando nuevas enfermedades sociales de las que todavía no tenemos pruebas ni conciencia. ¿Qué pasa si el resultado de los avances es una generación de autistas que sólo son capaces de comunicarse a través del filtro de la distancia? ¿Qué pasa si las futuras generaciones saben amar las palabras, pero se vuelven alérgicas al aliento humano? Todo eso se está planteando y es lo que hay que ir aterrizando con ejercicios concretos. Este seminario sólo tendrá éxito si al final de él sirve para que quien lo toma se sienta superior a la máquina y que, a través de la experiencia, pueda incorporar la opción tecnológica de manera práctica a la resolución de su vida profesional.

Xavier Quirarte / Milenio Diario

Anuncios

Acerca de Leo Agusto

Periodista mexicano en el papel de columnista político.
Esta entrada fue publicada en Cultura, Tecnología. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s