Irrupción en Catedral entre lo sano y lo deseable

Esta circulando en youtube un video de la Convención Nacional Democrática donde se ve a la Senadora Rosario Ibarra de Piedra dando su discurso y se escucha el repicar de las campanas de la Catedral Metropolitana, de pronto se acerca a ella una persona que pinta canas y viste una boina blanca y le dice algo en voz baja. En ese momento Doña Rosario, deja su disrcuso y dice lo siguiente:

“¿Será que las campanas saludan a esta convención o quieren acallar la voz del pueblo” y agrega una frase que se confunde “hay que indagarlo” o “hay que ir a verlo”.

La Senadora desmintió haber instigado a la masa para irrumpir en Catedral, claro que una mujer como ella no haría eso. Pero hubo dos hechos irresponsables en ese lapso.

1 La persona que se acercó a ella, le pidió que se refiriera al repicar de las campanas.

2 Esa frase desafortunada y casi inaudible “hay que indagarlo” o “hay que ir a verlo”, conminó a la masa para ir a armar, literlamente, un desmadre dentro del templo donde se oficiaba la misa dominical.

En un momento casi de éxtasis entre los incondicionales de López Obrador algunos serían capaces hasta de inmolarse si el líder, o hipnotista, se los pidiera.

Aunado a ello, la mayoría de los seguidores del peje venían de un fin de semana tenso producto de algunos incidentes menores en las salas de cine durante la proyección del documental de Luis Mandoki; Fraude: México 2006.

Por otro lado, las campanas de la Catedral Metropolitana nunca suenan todas ni durante tanto tiempo. De hecho, se tocan por lo general y por lo menos 15 minutos antes del medio día y durante máximo cinco minutos. Pocos lo saben pero antes de tocar las campanas se realiza, o se realizaba, un ritual prehispánico con copal y cuerno marino donde una persona le pide permiso a los cuatro vientos para poder tocar las campanas. Y las campanas mayores casi nunca se repican.

López Obrador y el Cardenal Rivera están jugando con fuego, provocaciones como la de la Iglesia y agresiones como la de los perredistas dentro de Catedral pueden desatar una espiral de encono de proporciones no pronosticables. Y una situación de encono al único que beneficiaría es a Andrés Manuel. Y en este hecho los medios de comunicación deben jugar su parte para evitar una situación social no deseable.
Por eso, como en ciertos accidentes de tránsito. Ambos conductores, el social y el religioso deben cada uno, quedarse con su golpe.

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Acerca de Leo Agusto

Periodista mexicano en el papel de columnista político.
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