El Universal.- El góber precioso Mario Marín salió huyendo de la Casa Lamm entre gritos de “¡pederastas!”, de un grupo de activistas que apoyan a la periodista Lydia Cacho (chale, luego luego a politizar el tema, ¿que no era gente que en realidad no está de acuerdo con la impunidad del precioso?.Con pancartas, carteles y gritos, un treintena de hombres y mujeres que acudieron a la inauguración de la muestra Vive Puebla en el DF, coreaban “todos somos Lydia, todos somos Lydia”, en referencia a la autora del libro Los demonios del Edén.

En el patio central de la Casa Lamm, ubicada en la colonia Roma, los activistas se distribuyeron entre el público y cuando concluía el discurso de Marín Torres empezaron a avanzar hacia el pódium.

Funcionarios del gobierno de Puebla y ayudantes del mandatario estatal formaron una valla para protegerlo de los manifestantes, quienes en una actitud más agresiva le gritaban insultos y lo llamaban “pederasta”.

En menos de dos minutos, el gobernador Marín Torres salió del lugar auxiliado por los integrantes de su equipo, y los manifestantes lo siguieron hasta su vehículo estacionado a unos metros del inmueble.

Mario Marín sonreía y mostraba nerviosismo mientras se dirigía hacia el automóvil y hasta tuvo que brincar una jardinera para salir del lugar, sin ser alcanzado por quienes lo increpaban.

Una vez que partió el convoy de los funcionarios poblanos, el acto continuó a puerta cerrada en la Casa Lamm.

Vive Puebla en el DF estará abierto hasta el próximo 13 de julio y abarca una muestra gastronómica, artesanal y cultural.