Graves violaciones a derechos humanos en el News Divine
I. Ni se conmovieron. A quienes no les causaron la muerte, los dejaron expirar con sufrimiento. Los policías bajo el mando de Guillermo Zayas son asesinos porque aplicaron alevosía y ensañamiento contra los jóvenes, abatidos primero por la pinza humana que los dejó en medio del muro de contención de uniformados y cientos de adolescentes asustados. En el pavimento más cercano al News Divine, los granaderos los vieron asfixiarse, reventar, amoratarse o ahogarse con su sangre. En video está la prueba: trataron a los agonizantes como a perros callejeros.
II. Los académicos lo advierten y ejecutores como Zayas lo ignoran. Debido a que los policías mexicanos llegan a las academias directamente desde el pleito de barrio, antes de un operativo se deben dar instrucciones claras y en la acción dirigirlos todo el tiempo: qué hacer y cómo. Sin guía, el uniformado se vuelve máquina —aceitada por la adrenalina de los instintos más básicos— para destruir al civil que tiene enfrente, porque lo ve como enemigo en una lucha a muerte. Por eso, si lo ve agonizar, no siente piedad.





